chaman

Siento que todos los animales que llegan a mi vida vienen a traer enseñanzas.

Para mi, ellos son maestros y me enseñan cómo poder ayudar a otros animales con lo que me muestran a diario.

Formamos un equipo y por ello voy a dedicar unos cuantos micro artículos a presentarlos como merecen.

El primero al que os quiero presentar es a Chaman. Ha sido el último en llegar a casa.

  

Chaman es un galgo de unos 3 años y llegó pisando fuerte .... Debido a un accidente cazando con su galguero, se partió el fémur. Ha pasado por 4 operaciones muy duras, muchísimo dolor en estos 3 meses desde el incidente y al final perdió la pata.

 

Él es feliz, se maneja perfectamente y hace vida normal.

Le encanta correr y salir a pasear.

 

En este tiempo ha demostrado ser un perro muy valiente y luchador.


Ahora, tras muchas dudas y muchos sentimientos enfrentados, por fin vive con nosotros.

 

Es difícil explicaros el proceso por el que hemos pasado, por el que paso Paula y Dani, su casa de acogida y el proceso por el que ha pasado él.

Han sido meses muy duros para ellos, pero ya forman parte del pasado. Aprovecho de nuevo para agradecerles todo lo que han hecho, porque gracias a ellos y a la chica que le rescató, sigue con vida. Debido a que ninguno miró hacia otro lado, este ángel sigue en la tierra.

 

Chaman viene con energía a tope, con ganas de vivir, de dar y recibir amor, de luchar y jugar

sin parar.

Lleva apenas 2 semanas con nosotros y ya está completamente adaptado.

 

No sintáis pena por él, por verle amputado. Los animales son seres extraordinarios, maravillosos, que nos demuestran con cada mirada y acción que se puede vivir de una manera plena a pesar de las circunstancias. 

 

Todo el mundo pregunta "¿qué le paso?, pobrecito ... "

No le hacéis ningún favor sintiendo pena

por él, ni por ningún ser. 

Conectar con su alegría, con sus ganas de vivir y de luchar, con su coraje.


Creo que cada ser que forma parte de mi vida, de mi, hace que desarrolle una parte de mi misma, y este bichejo de 3 patas viene a enseñarme lo que es el valor.

 

Bienvenido a nuestro barco Chaman. Espero que compartamos un viaje largo y pleno contigo.

Prometo hacerte feliz, darte cientos de besos a diario y correr y correr y correr a tu lado.

Gracias por ser mágico y luchador. 

Gracias por llegar a nuestras vidas.

 

mirar hacia delante

Y hoy toca echar la vista atrás...

En estos años he perdido a seres realmente maravillosos. Seres puros, libres, seres de luz que iluminaron tanto mi vida que a ellos les debo todo cuanto soy y siento en este momento.

Seres que me hicieron renacer, despegar, descubrir, avanzar, fortalecer, liberar el alma.

Ahora miro hacia atrás y les observo, y les miro, y puedo sentir, imaginar, el tacto de su pelo,

su piel, sus miradas, su olor, cada relieve de su cuerpo, cada milímetro de su rostro …

Y me entristece y a la vez me alegra, porque me siento afortunada de haberles conocido, de haber compartido mi vida con ellos, a pesar de que hubiera compartido toda la eternidad.

Maestros de la verdad, maestros del amor. Les echo tanto de menos que es inexplicable. No me podía llegar a imaginar una vida sin ellos, y aquí estoy.

 

Pero a pesar de todo están en mí. Chula está en mis ojos, Buster en mi corazón. Ambos guían mis pasos, están presentes en mis sonrisas y mis palabras, en mis movimientos. Los tres fundidos en un abrazo eterno, bailando al mismo son, vibrando y latiendo al unísono.

 

Y ahora vuelvo a mirar al momento presente, y me encuentro con mensajes, con palabras que me dicen que aquí he de permanecer:

 

“Sigue trabajando, sigue hacia delante, ni un solo día de tu vida mires atrás. ¿No ves que no tiene sentido revivir lo que ya se vivió? ¿No ves que es una pérdida de tiempo y de energía?

Si realmente fuéramos conscientes en cada momento del tiempo presente, de lo que te toca vivir en ese instante, no sería necesario volver a revivirlo en la mente. Es un círculo enmarañado de oscuridad, duda y genera miedos.

Así que sigue adelante con tu vida, con tu fortaleza, con tu sabiduría, con tu paz, y el pasado, pasado quedó.

No desentierres ni un solo recuerdo malo. Siempre que los recuerdos te hagan sonreír, que llenen de luz tu vida, sino no sirven más que para dañarte”

 

Gracias Miro, siempre me traes luz, siempre sabiduría y amor.

 

En este momento presente, recuerdo a aquellos que compartieron su vida conmigo y les mando la mejor de mis sonrisas. Vuestra presencia, vuestra energía, siempre estará en mí.

aPRENDIENDO A VOLAR

La vida a veces tiene acontecimientos preparados para ti

que no llegarías a imaginar ni en los sueños más irreales.

Es curioso como todo sucede, sin más, como parte de un todo.

Hace poco más de un año, un gatito gris con unos ojos que te miraban el alma,

apareció enfrente de nuestra casa. Él eligió venir a nosotros. La vida nos hizo un regalo maravilloso. Su presencia nos colmó de luz y de color y volvió a hacer que sonriéramos.

Vino a regalarnos días, semanas, meses, llenos de risas, bromas, amor y sabiduría.

 

Un año después la vida lo aparta físicamente de nuestro lado. Decide irse allí donde está su camino, allí donde quiere estar, allí donde tiene trabajo que hacer.

 

Pero sigue estando presente en nosotros, en nuestra energía, en cada pensamiento, en cada sonrisa, en cada broma, en cada mirada de amor.

 

De la misma manera que eligió venir, eligió marcharse.

 

No puedo expresar más que mi agradecimiento y profundo amor hacia Miro.

Me está aportando tanta sabiduría y enseñanzas tan profundas que poco a poco iré

integrando y compartiendo.

Ha hecho que sienta e interiorice lo que es el verdadero amor incondicional,

el desapego y el respeto.


Esto no es un adiós, es un hasta pronto Miro, hasta que quieras volver a nosotros.

Mientras tanto sigo sintiéndote, sigo orando por ti, sigo mandándote luz,

sigo aprendiendo con cada una de tus palabras.

 

Te amo burrito, allí donde estés, el amor no entiende de barreras,

de limitaciones físicas, de espacio ni de tiempo.